En redes circulan mensajes que dicen que las vacunas de Pfizer o Moderna “admitieron” causar enfermedades graves. Pero esa frase suele estar exagerada o sacada de contexto.
La información oficial indica que las vacunas contra COVID pueden tener efectos secundarios, como cualquier medicamento, pero los eventos graves son raros. La OMS señala que, tras miles de millones de dosis aplicadas, la mayoría de efectos reportados han sido leves o moderados y temporales. 0
¿Pueden causar cáncer?
No hay evidencia sólida de que las vacunas contra COVID causen cáncer o hagan que el cáncer aparezca más agresivo. Mayo Clinic señala que este mito no está respaldado por la evidencia disponible. 1
¿Qué riesgo sí está reconocido?
Uno de los efectos raros reconocidos es la miocarditis o pericarditis, una inflamación del corazón, observada principalmente en varones jóvenes después de vacunas de ARNm. La FDA actualizó advertencias sobre este riesgo, estimado en aproximadamente 8 casos por millón de dosis en personas de 6 meses a 64 años y 27 casos por millón en varones de 12 a 24 años. 2
Síntomas que debes vigilar
Busca atención médica si después de vacunarte presentas dolor en el pecho, falta de aire, palpitaciones, desmayo, hinchazón fuerte, reacción alérgica o malestar intenso que no mejora.
Conclusión
No es correcto afirmar que las vacunas “provocan cáncer” como si fuera un hecho confirmado. Lo responsable es reconocer que existen efectos secundarios raros, vigilar síntomas y consultar a un médico si aparece algo fuera de lo normal.