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Mujer que viajó desde Nueva York para retirarse biopolímeros murió durante procedimiento en Medellín

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Una mujer que viajó desde Estados Unidos a Colombia para someterse a un procedimiento estético perdió la vida en Medellín durante una cirugía de extracción de biopolímeros.

La víctima fue identificada como Paula Andrea Beltrán Sandoval, de 41 años, quien residía en Nueva York y trabajaba como enfermera.

El caso ha generado preocupación por los riesgos asociados a los biopolímeros y a los procedimientos quirúrgicos para retirarlos del cuerpo.

Explicación del caso

De acuerdo con la información preliminar, Paula Andrea viajó desde Nueva York hasta Medellín con el objetivo de retirarse biopolímeros de sus glúteos.

La intervención se realizó en una clínica ubicada en la torre médica del centro comercial El Tesoro, en el sector de El Poblado.

Complicaciones durante la cirugía

Según los primeros reportes, el procedimiento avanzaba con normalidad hasta que, aproximadamente una hora y diez minutos después de iniciado, la paciente presentó complicaciones médicas.

Los especialistas intentaron estabilizarla tras sufrir un paro cardiorrespiratorio y realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar.

Sin embargo, la mujer no respondió a los procedimientos y se confirmó su fallecimiento.

Investigación en curso

Las autoridades competentes adelantan las investigaciones para esclarecer las circunstancias exactas de la emergencia médica.

También se busca determinar las posibles causas del paro cardiorrespiratorio y verificar las condiciones en las que se realizó la intervención.

Riesgos de los biopolímeros

Los biopolímeros pueden provocar complicaciones graves como dolor crónico, inflamación, infecciones, migración del material, deformidades y daños en tejidos.

Su extracción suele ser compleja y puede representar riesgos importantes, especialmente cuando el material se ha desplazado o está comprometido con tejidos profundos.

Conclusión

La muerte de Paula Andrea Beltrán Sandoval deja dolor entre sus familiares y vuelve a encender las alertas sobre los peligros de los biopolímeros y los procedimientos estéticos invasivos.

Mientras avanzan las investigaciones, el caso sirve como llamado a buscar siempre valoración médica especializada, clínicas habilitadas y una explicación clara de los riesgos antes de cualquier intervención.