Filipinas enfrenta horas de angustia tras el potente terremoto de magnitud 7.8 que sacudió el sur del país y dejó, hasta el momento, al menos 32 personas fallecidas, más de 200 heridas y severos daños en edificios, escuelas y viviendas.
¿Qué ocurrió?
El fuerte sismo afectó principalmente zonas de Mindanao, donde varias estructuras sufrieron colapsos parciales y daños graves. Imágenes difundidas muestran edificios agrietados, fachadas destruidas, personas evacuadas y equipos de emergencia trabajando entre los escombros.
Daños y emergencia
Según reportes preliminares, el terremoto también generó un tsunami que impactó áreas costeras, aumentando la preocupación de las autoridades y dificultando las labores de rescate. Miles de personas permanecen en alerta ante posibles réplicas.
Equipos de rescate trabajan contra el tiempo
Bomberos, protección civil, personal médico y voluntarios continúan evaluando daños, atendiendo heridos y buscando posibles personas atrapadas. Las autoridades han pedido a la población no regresar a edificios dañados hasta que sean inspeccionados.
Conclusión
El terremoto en Filipinas deja una profunda tragedia humana y material. Mientras la cifra de víctimas podría cambiar en las próximas horas, el país permanece en emergencia y bajo vigilancia por nuevas réplicas.