La violencia volvió a golpear a una familia buscadora en Guanajuato. Patricia Negrete Tafoya, integrante de un colectivo de búsqueda, fue asesinada en un ataque directo cuando regresaba a su domicilio en el municipio de Pénjamo.
Su muerte ha causado indignación entre colectivos, familiares de personas desaparecidas y habitantes de la región, debido a que la mujer llevaba años participando activamente en labores de localización y acompañamiento a otras familias.
Qué ocurrió en Pénjamo
De acuerdo con los primeros reportes, Patricia Negrete se desplazaba en motocicleta sobre el bulevar Santos Degollado, luego de concluir su jornada laboral en un hospital de la zona.
En ese trayecto, fue interceptada por dos hombres que también viajaban en una motocicleta. Según la información preliminar, los agresores se acercaron y dispararon en su contra para después escapar del lugar.
Personas que se encontraban cerca solicitaron apoyo de los servicios de emergencia al escuchar las detonaciones y observar a la mujer herida sobre la vía.
Murió antes de recibir ayuda
Tras la agresión, paramédicos y cuerpos de auxilio acudieron al sitio para intentar brindarle atención médica. Sin embargo, al momento de su llegada se confirmó que Patricia Negrete ya no presentaba signos vitales.
La zona fue acordonada por elementos de seguridad mientras personal ministerial y peritos realizaban las diligencias correspondientes para el levantamiento de indicios e iniciar formalmente la investigación.
Era madre buscadora desde 2021
Patricia Negrete Tafoya formaba parte del colectivo “Una Promesa por Cumplir”, agrupación a la que se integró en 2021 tras la desaparición de su hermana en el mismo municipio de Pénjamo.
Desde entonces, se involucró en jornadas de rastreo, búsquedas en campo, acompañamiento a otras familias y distintas acciones para exigir verdad y justicia en los casos de personas desaparecidas.
Su participación la convirtió en una figura conocida dentro de los colectivos de búsqueda de la región, donde era reconocida por mantenerse activa en las labores de localización y por su compromiso con otras madres y familiares que enfrentan situaciones similares.
Indignación entre colectivos y comunidad
El asesinato de Patricia ha generado una fuerte reacción entre personas buscadoras, activistas y ciudadanos, quienes ven este hecho como un nuevo golpe contra quienes dedican su vida a localizar a seres queridos desaparecidos.
Su historia estaba marcada por la desaparición de un familiar y por la decisión de no quedarse en silencio. Por eso, su muerte ha despertado exigencias de justicia y de garantías de seguridad para quienes integran colectivos de búsqueda en distintas regiones del país.
Investigación abierta
Hasta el momento, las autoridades estatales mantienen abierta la carpeta de investigación para esclarecer el crimen, identificar a los responsables y determinar el móvil del ataque.
Los agentes ministeriales deberán establecer si el asesinato guarda relación con su labor como integrante de un colectivo de búsqueda, con alguna otra circunstancia personal o con otro contexto de violencia en la zona.
Una pérdida que enluta a las familias buscadoras
La muerte de Patricia Negrete Tafoya deja luto e indignación en Pénjamo y entre los colectivos que día a día buscan a personas desaparecidas en México.
Su caso vuelve a poner sobre la mesa el riesgo que enfrentan quienes, además de cargar con la ausencia de un ser querido, se convierten en buscadores, acompañantes y voces de otras familias.
Hoy, el nombre de Patricia se suma a la larga lista de víctimas de violencia en el país, mientras su comunidad y sus compañeros de lucha esperan que el caso no quede impune y que se haga justicia.