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La enfermedad “silenciosa” que puede reactivarse años después y muchas personas confunden con una simple irritación

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Una sensación de ardor, pequeñas ampollas dolorosas y un sarpullido que aparece repentinamente en el rostro o en otras partes del cuerpo podrían ser señales de una enfermedad que millones de personas portan sin saberlo. Aunque suele permanecer inactiva durante años, puede despertar cuando el sistema inmunológico se debilita o cuando el organismo atraviesa períodos de estrés intenso.

La imagen que se ha vuelto viral en redes sociales muestra lesiones características que han generado preocupación entre miles de usuarios. Muchos se preguntan si se trata de una enfermedad contagiosa, si puede transmitirse por contacto y cuáles son sus principales síntomas.

¿De qué enfermedad se trata?

Especialistas explican que las lesiones observadas son compatibles con el herpes zóster, una enfermedad causada por la reactivación del virus varicela-zóster, el mismo que provoca la varicela durante la infancia.

Después de que una persona supera la varicela, el virus no desaparece completamente del organismo. En realidad permanece oculto dentro de determinados nervios durante años o incluso décadas.

En determinadas circunstancias, ese virus puede reactivarse y provocar una erupción dolorosa conocida popularmente como “culebrilla” o herpes zóster.

¿Por qué se considera una enfermedad silenciosa?

Se le llama silenciosa porque el virus puede permanecer inactivo durante gran parte de la vida sin provocar ningún síntoma. Muchas personas ni siquiera recuerdan haber tenido varicela cuando eran niños y desconocen que el virus continúa presente en su organismo.

Cuando el sistema inmunológico se debilita por la edad, enfermedades crónicas, estrés intenso, tratamientos médicos o determinadas condiciones de salud, el virus puede reactivarse inesperadamente.

En ese momento aparecen síntomas que suelen confundirse con problemas dermatológicos comunes.

Los primeros síntomas que suelen pasar desapercibidos

Antes de que aparezcan las lesiones visibles, muchas personas experimentan dolor, hormigueo, ardor o sensibilidad excesiva en una zona específica del cuerpo.

Algunas personas también presentan fiebre leve, cansancio, dolor de cabeza o malestar general.

Días después comienzan a surgir pequeñas ampollas agrupadas que suelen localizarse en un solo lado del cuerpo o del rostro.

Estas lesiones pueden resultar extremadamente dolorosas y causar molestias importantes durante varias semanas.

¿Se transmite por contacto?

El herpes zóster no se transmite de una persona a otra de la misma forma que un resfriado común. Sin embargo, una persona que nunca ha tenido varicela ni ha sido vacunada podría contraer el virus al entrar en contacto directo con el líquido de las ampollas.

En esos casos, la persona desarrollaría varicela y no herpes zóster.

Por esta razón los especialistas recomiendan evitar el contacto directo con las lesiones mientras permanezcan activas.

Quiénes tienen mayor riesgo

Aunque puede aparecer a cualquier edad, el riesgo aumenta significativamente después de los 50 años.

También es más frecuente en personas con sistemas inmunológicos debilitados, pacientes que reciben determinados tratamientos médicos o individuos que atraviesan enfermedades que afectan las defensas naturales del organismo.

El estrés físico y emocional prolongado también ha sido identificado como uno de los factores asociados a la reactivación del virus.

Posibles complicaciones

Dolor persistente

Una de las complicaciones más frecuentes es la neuralgia posherpética, una condición en la que el dolor continúa incluso después de que las lesiones han desaparecido.

Problemas visuales

Cuando las lesiones afectan la zona cercana a los ojos, pueden producir complicaciones oculares que requieren atención médica inmediata.

Infecciones secundarias

Si las ampollas se infectan por bacterias, pueden surgir problemas adicionales que dificultan la recuperación.

Tratamiento y recomendaciones

Los médicos suelen recomendar atención temprana, ya que los medicamentos antivirales son más efectivos cuando se administran durante los primeros días de la aparición de los síntomas.

También pueden utilizarse tratamientos para controlar el dolor y reducir las molestias asociadas con la enfermedad.

Evitar rascar las lesiones, mantener una adecuada higiene y seguir las indicaciones médicas son medidas importantes durante la recuperación.

Por qué se volvió viral esta imagen

Las fotografías que muestran casos avanzados suelen generar gran impacto debido a la apariencia de las lesiones. Sin embargo, especialistas recuerdan que no todos los pacientes desarrollan cuadros tan severos.

La mayoría de las personas que reciben atención médica oportuna logran recuperarse adecuadamente y reducen considerablemente el riesgo de complicaciones.

Conclusión

El herpes zóster es una enfermedad causada por la reactivación de un virus que puede permanecer oculto durante décadas en el organismo. Aunque suele aparecer con mayor frecuencia en adultos mayores, cualquier persona que haya tenido varicela puede desarrollarlo.

Reconocer los síntomas tempranos y buscar atención médica a tiempo puede marcar una gran diferencia en la evolución del cuadro y ayudar a prevenir complicaciones que afecten la calidad de vida.